El tenista italiano Jannik Sinner ha confirmado que está recuperado «casi por completo» del virus que le obligó a retirarse de la final del Masters 1000 de Cincinnati frente al español Carlos Alcaraz. Aunque destacó que la rivalidad con el murciano es «genial», advirtió que «es sólo cuestión de tiempo» antes de que más jugadores les disputen los títulos, lo que les obliga a seguir «mejorando».
Motivación y recuperación de cara al US Open
«Obviamente, es el último ‘Grand Slam’ de esta temporada, así que estoy muy motivado. Físicamente me siento bien y me he recuperado casi por completo, todavía no al cien por cien, pero nuestro objetivo es estarlo en un par de días», declaró Sinner este viernes durante una rueda de prensa.
La competencia aumenta: la clave está en seguir mejorando
Consultado sobre el dominio actual que comparte con Carlos Alcaraz, Sinner fue claro al afirmar que no podrán mantenerlo si no continúan mejorando. «Otros jugadores nos alcanzarán, es sólo cuestión de tiempo. Lo que intento hacer es entender dónde puedo trabajar y tenemos ciertas áreas del juego en las que podemos mejorar, y desde mi punto de vista, eso es positivo. Me ayudará a ser mejor tenista en el futuro», explicó.
Una rivalidad beneficiosa para el deporte y para ellos
«Tener rivalidades es genial, es bueno para el deporte, y también lo es desde una perspectiva personal, porque a veces, cuando estás cansado en el entrenamiento, intentas simular ciertas cosas porque pueden suceder en el partido real. Actualmente, Carlos y yo compartimos grandes trofeos, pero al mismo tiempo las cosas pueden cambiar. Nunca se sabe, hay grandes jugadores ahí fuera y el camino hacia la final es muy difícil. A ver si esto continúa, pero por otro lado, siempre digo que tenemos que mejorar porque los jugadores ahora nos entienden cómo somos, así que veamos qué pasa en el futuro», añadió el número uno del mundo.
Diferencias en estilos de juego
Sinner destacó que tanto él como Alcaraz son «dos jugadores diferentes». «Creo que él es muy rápido en la pista, así que con otros jugadores el punto podría estar terminado a veces, pero él llega a ciertas pelotas o lee el juego de otra manera, por lo que a veces hay peloteos más largos», señaló.
«Ahora nos conocemos mejor. Es un juego muy táctico; él prepara el partido de una manera diferente a como lo hacía antes, y mi equipo y yo hacemos lo mismo. Tenemos diferentes estilos de juego, pero también distintas formas de comportarnos dentro y fuera de la pista. Somos diferentes, pero al mismo tiempo es fantástico verlo porque lo hace muy interesante y lo único que tenemos en común es que entrenamos muy duro y tomamos decisiones para el tenis. Es nuestra prioridad ahora mismo, y tiene que serlo, porque son detalles muy pequeños que marcan la diferencia y, además, es interesante verlo», remarcó Sinner.
Reflexiones sobre el US Open y la temporada
El italiano confesó que se siente «diferente» en este US Open respecto al que ganó el año pasado, rodeado de polémicas tras dar positivo por COVID-19 en marzo. «El año pasado fue mucho más estresante y fue difícil gestionarlo todo. Además, para mí, que soy joven, no fue fácil», reconoció el ganador de Australia y Wimbledon.
Sobre la defensa del título, Sinner advirtió que se aproxima «el final de la temporada y algunos jugadores están cansados y otros se sienten diferentes». «También es el último gran trofeo del año y siento que aquí cambia mucho si juegas de noche o de día. Hay muchísimas pequeñas cosas que hacen diferente a este ‘Grand Slam'», concluyó el primer cabeza de serie en Nueva York.

