El piloto español Miguel Molina, vencedor de las 24 Horas de Le Mans en 2024, ha jugado un papel fundamental este fin de semana para que el Ferrari 499P nº50 alcanzara otro podio en el Campeonato del Mundo FIA de Resistencia. Gracias a este resultado, Ferrari ha sellado el título de constructores en la categoría Hypercar.
Última cita en Baréin: misión cumplida para Ferrari
Miguel Molina, junto a sus compañeros Nicklas Nielsen y Antonio Fuoco, se desplazó al Circuito Internacional de Baréin para disputar la última prueba del Mundial con el objetivo claro de asegurar el campeonato de constructores para Ferrari. Partiendo desde la sexta línea de la parrilla, Nielsen adoptó una salida prudente en el desierto de Sakhir, logrando ascender rápidamente hasta el top 10.
Desempeño clave en carrera
Durante su doble ‘stint’, el piloto danés continuó ganando posiciones antes de ceder el volante a Molina. El español entró a pista en octava posición y ofreció una actuación destacada que fortaleció las opciones de podio del equipo. A pesar de una neutralización, el equipo mantuvo la estrategia y permaneció en pista, una decisión que permitió a Molina mantenerse entre los líderes antes de entregar el coche a Fuoco a mitad de carrera.
El piloto italiano prolongó el gran trabajo de sus compañeros, y Nielsen volvió a tomar el mando. Gracias a una ejecución estratégica impecable, el trío volvió a estar en plena lucha antes de una última neutralización bajo ‘safety car’ en la última hora. En ese momento, Nielsen era cuarto y logró culminar la carrera en tercera posición, asegurando el podio para Ferrari.
Un éxito histórico para Ferrari y el motorsport español
Con este resultado, Ferrari, que lideraba el campeonato en Baréin, sumó su cuarto podio de la temporada. El Ferrari 499P nº50 formó así parte de un hito histórico para la escudería italiana, que alcanzó su noveno título mundial en resistencia, nada menos que 53 años después de su primera corona en esta competición.
“Estoy absolutamente feliz por haber cerrado la temporada de esta manera. Ha sido un año largo y exigente, pero lleno de grandes momentos. Hemos luchado con intensidad en cada fin de semana y terminar con este resultado es una sensación increíble”, afirmó Molina. El piloto español destacó la importancia del título: “Ganar el campeonato de constructores significa mucho, no solo para el equipo y la marca, sino también a nivel personal, ya que he formado parte de este proyecto desde sus inicios.”
Además, el piloto elogió a sus compañeros: “Felicidades a Alessandro Pier Guidi, James Calado y Antonio Giovinazzi del coche nº51 por lograr el título de pilotos. Y gracias a Antonio y Nicklas porque hemos terminado en el podio del Mundial por tercer año consecutivo.”
Para concluir, Molina resaltó el esfuerzo colectivo: “Este es un momento especial para todos: ingenieros, mecánicos y todo el personal de Maranello. El trabajo en equipo ha sido excepcional y me siento muy orgulloso de haber contribuido a este capítulo de Ferrari y a la historia del motorsport español. Ahora miramos al futuro con confianza y ambición.”

