Carlos Sainz, piloto español de Williams, ha expresado este domingo su opinión tras finalizar decimoctavo en la carrera larga del Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1. Según Sainz, con los actuales monoplazas «prácticamente nunca veremos una carrera completa en mojado», aunque defendió que el retraso de la salida por lluvia fue una decisión acertada.
Decisión acertada ante la lluvia en Spa-Francorchamps
Desde el Circuito de Spa-Francorchamps, Sainz valoró que «la seguridad y la toma de decisiones tienen que ir por delante de todo». Explicó que, aunque se esperaba más lluvia durante la carrera, solo se produjo una fuerte precipitación en un momento puntual que impidió correr, y después la pista se secó rápidamente gracias a la tecnología de los coches y la aparición del sol. «Lo mojado duró apenas diez vueltas», comentó.
Reflexión sobre las carreras en condiciones de mojado
El piloto madrileño añadió que esta situación es «algo para analizar y entender» junto a los comisarios del circuito y los responsables de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA). Insistió en que, con el diseño actual de los monoplazas, «una carrera entera en mojado prácticamente no la vamos a ver nunca», lo que plantea nuevos desafíos para la competición.
Estrategia y paradas en boxes
Sobre su parada en la vuelta 28, Sainz explicó que, debido a los problemas de velocidad punta que sufrieron durante la carrera, optaron por cambiar el ala trasera para intentar remontar si la pista seguía mojada. Sin embargo, al pasar la carrera a seco tras solo diez vueltas, llevar un ala de mojado no resultó beneficioso. «No ha merecido la pena», admitió.
Errores en la clasificación y consecuencias
El piloto lamentó que el verdadero error vino en la clasificación del sábado, donde un cambio de configuración («set up») del coche les hizo perder rendimiento. «Después de haber sido muy fuertes en el Sprint, me arrepiento de haber modificado el ‘set up’ para la ‘qualy’. Nos equivocamos y eso condicionó todo el fin de semana», afirmó.
Sainz reconoció que, tras detectar una anomalía en el coche, decidieron salir desde el pit lane para poder probar una configuración experimental de mojado con un ala especial, aprovechando que muchos otros pilotos también salían desde esa posición. No obstante, la estrategia no funcionó como esperaban. «Como se dice en español, los inventos con gaseosa», comentó con humor.
La batalla con Franco Colapinto y detalles de la carrera
Al ser preguntado sobre su duelo con el argentino Franco Colapinto, Sainz explicó que ambos tenían configuraciones muy diferentes: él con la carga aerodinámica más alta de la parrilla, y Colapinto con la más baja. Esto resultaba en una diferencia significativa en la velocidad en recta, con Colapinto ganando 12 o 13 km/h, mientras que Sainz era más rápido en un sector técnico. «En las curvas le cogía, pero el sector 2 es demasiado estrecho, así que no se podía pasar», detalló.
Respecto a las paradas en boxes, el español reconoció que su primera parada fue muy larga, por lo que no pudo superar a Colapinto en ese momento. Sí lograron el ‘undercut’ en la segunda parada, aunque para entonces su carrera ya estaba comprometida.
Expectativas para el próximo Gran Premio
Finalmente, Sainz se mostró optimista respecto a la siguiente cita del calendario, el Gran Premio de Hungría. Considera que será un circuito complicado para su monoplaza, pero confía en que la actualización («upgrade») que han traído al coche les permita ser competitivos. «Si lo somos en Hungría, será una muy buena señal. Esperamos rendir bien en un trazado que en teoría no debería favorecer a nuestro coche», concluyó.

