La pareja española formada por Elia Canales y Andrés Temiño hizo historia este miércoles en el tiro con arco al conquistar la medalla de oro en la modalidad de recurvo mixto durante los Campeonatos del Mundo que se están celebrando en Gwangju, Corea del Sur. Además, lograron vencer al poderoso equipo anfitrión, un logro que pone a España en lo más alto de esta disciplina.
Un inicio prometedor en la competición
Canales y Temiño comenzaron su participación con una actuación destacada en la fase de clasificación, donde lograron la tercera mejor puntuación con 1.364 puntos. Este resultado supuso un nuevo récord para España, sólo superado por China (1.375) y por la favorita Corea del Sur (1.393). Gracias a esta puntuación, la pareja española quedó exenta de la primera ronda eliminatoria, avanzando directamente a los octavos de final.
Dominio en las eliminatorias
En octavos de final, la dupla española mostró su superioridad al vencer por 6-0 a la pareja neerlandesa formada por Quinty Roeffen y Senna Roos. Posteriormente, en cuartos de final, se enfrentaron a la pareja mexicana integrada por Alejandra Palencia y Matías Grande. Este duelo fue muy ajustado y se decidió en el cuarto y último set, con un marcador de 5-3 a favor de Canales y Temiño, que así se aseguraron un lugar en la lucha por las medallas.
Batalla en semifinales y final contra el equipo anfitrión
La semifinal supuso un claro triunfo para la pareja española, que derrotó a Japón por 5-1, abriendo paso a una final histórica contra los surcoreanos Kim Woojin y An San. Kim Woojin es uno de los arqueros olímpicos más laureados de la historia, con cinco medallas de oro y el único hombre que ha ganado tres oros en unos mismos Juegos Olímpicos. Por su parte, An San es triple campeona olímpica en Tokio 2020.
Una final épica
Pese al impresionante palmarés y la casi imbatibilidad del equipo surcoreano en grandes competiciones, Canales y Temiño no se dejaron intimidar. Ganaron el primer set por 36-35, situándose 2-0, y repitieron victoria en el segundo set con 38-37, alcanzando un prometedor 4-0. Aunque los anfitriones reaccionaron en el tercer set con un 38-36 para reducir la diferencia a 4-2, la pareja española mantuvo la calma y la precisión, cerrando la final con un claro 37-34 y asegurando así una histórica medalla de oro para España.

