El colectivo BDZ Araba, que defiende la libertad y la justicia para Palestina, ha solicitado a la Diputación Foral de Álava que prohíba la participación de equipos israelíes en el Buesa Arena de Vitoria-Gasteiz. Argumentan que, al ser un pabellón de titularidad foral, la institución tiene la capacidad para impedir que este espacio sea escenario de lo que consideran «eventos de justificación y normalización del genocidio» contra el pueblo palestino.
Exigencia directa a la Diputación Foral de Álava
En un comunicado, BDZ Araba se ha referido a las declaraciones formuladas este martes por el diputado general González, quien hizo un llamamiento a «elevar la voz» y a no permanecer impasible ante la «absoluta inacción de la comunidad internacional» frente al «genocidio sin ambages que está cometiendo Israel» contra la población palestina de Gaza.
El colectivo ha señalado que estas declaraciones «serán absolutamente insuficientes si no van acompañadas de la adopción inmediata de medidas prácticas y efectivas que entran dentro de las competencias» del máximo representante de Álava.
Responsabilidad sobre el Buesa Arena
BDZ Araba ha recordado que el Buesa Arena, lugar donde habitualmente juegan los equipos israelíes de baloncesto en competiciones internacionales contra el Baskonia de Vitoria-Gasteiz, es un pabellón titularidad de la Diputación Foral de Álava. Por ello, el diputado general es el responsable último de los eventos que allí se celebren.
En este sentido, han remarcado que está en manos de González «vetar la celebración de eventos que justifiquen y normalicen el genocidio en este espacio».
Un llamado a la acción y a la coherencia
El colectivo ha subrayado que «únicamente está en su mano y en la de nadie más dar el paso y prohibir la presencia de los representantes israelíes en el pabellón de Gasteiz o caer en la inacción y ser uno más de esos mandatarios incapaces de detener este genocidio».
Finalmente, han instado a González a actuar para que sus palabras no se queden en un simple gesto simbólico: «Si quiere tener credibilidad y que sus declaraciones no sean un brindis al sol, actúe; ya es momento de asumir cada cual la responsabilidad que nos corresponde y dejar de delegarla en terceros».

