El Real Madrid expresó este martes su rechazo rotundo a la propuesta de disputar el partido correspondiente a la jornada 17 de LaLiga EA Sports 2025-26 entre el Villarreal CF y el FC Barcelona en el Hard Rock Stadium de Miami, Estados Unidos. El club blanco argumenta que esta decisión vulnera el principio fundamental de reciprocidad territorial y ha solicitado a la FIFA que no autorice su celebración fuera de España.
El Real Madrid denuncia falta de consulta y riesgo para la competición
En un comunicado dirigido a sus socios, simpatizantes y aficionados al fútbol en general, el Real Madrid manifestó su oposición a que el encuentro entre Villarreal y Barcelona se juegue fuera del territorio nacional. Criticaron que la iniciativa se haya impulsado sin ninguna comunicación ni consulta previa a los clubes implicados en la competición.
El club merengue sostiene que esta medida rompe con el principio de reciprocidad territorial que rige en las ligas a doble vuelta, donde cada equipo disputa un partido en casa y otro en campo contrario. Según el Real Madrid, alterar este equilibrio competitivo otorga una ventaja deportiva injustificada a los clubes solicitantes y compromete la equidad del campeonato.
Impacto en la integridad y legitimidad de LaLiga
El club afirmó que para preservar la integridad de la competición, todos los partidos deben celebrarse bajo las mismas condiciones para todos los equipos. Modificar este régimen de manera unilateral, explican, rompe la igualdad entre los contendientes, pone en entredicho la legitimidad de los resultados y sienta un precedente peligroso que podría abrir la puerta a excepciones motivadas por intereses ajenos a lo deportivo.
En este sentido, el Real Madrid advierte que disputar el Villarreal-Barcelona en Miami el próximo 20 de diciembre tendría consecuencias de gran envergadura, marcando un punto de inflexión en el mundo del fútbol.
Solicitud de intervención a FIFA, UEFA y CSD
Ante esta situación, el Real Madrid ha presentado formalmente una solicitud a la FIFA para que no autorice el partido sin el consentimiento unánime de todos los clubes participantes en LaLiga. También ha pedido a la UEFA que inste a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) a retirar o denegar la petición, recordando el criterio establecido en 2018 que prohíbe disputar fuera de España partidos oficiales de competiciones domésticas, salvo excepciones justificadas, las cuales no se dan en este caso.
Además, el club ha solicitado al Consejo Superior de Deportes (CSD) que no conceda la autorización administrativa necesaria para la celebración del encuentro sin el acuerdo unánime de todos los implicados.
El Real Madrid reafirma así su compromiso con el cumplimiento de las normas nacionales e internacionales que garantizan la equidad y el correcto desarrollo de las competiciones oficiales, y está dispuesto a defender este principio ante todas las instancias competentes.
Antecedentes y contexto de la disputa en Miami
La RFEF ha elevado la petición a la UEFA para permitir que el partido Villarreal-Barcelona se juegue en el Hard Rock Stadium de Miami, tal y como han solicitado ambos clubes. Si no surgen más obstáculos, el encuentro se celebrará en Estados Unidos, en el mismo estadio y ciudad donde en 2018 se intentó sin éxito disputar un partido oficial de LaLiga EA Sports entre Barça y Girona, y en 2019 otro entre Villarreal y Atlético de Madrid.
En ambas ocasiones, la justicia, junto con el rechazo de la RFEF y la FIFA, impidieron que los encuentros se jugaran en suelo estadounidense, cuando Luis Rubiales presidía la federación española.
LaLiga y el deseo de internacionalizarse en Estados Unidos
Disputar un partido oficial de LaLiga en Estados Unidos, el segundo mercado más importante para la competición después de España, es un objetivo recurrente para Javier Tebas, presidente de la patronal. Con el apoyo de clubes como Barça, Girona, Atlético y Villarreal, que han sonado con fuerza para acoger este tipo de encuentros en Miami, Tebas ha intentado en varias ocasiones llevar a cabo esta iniciativa, acercándose a la realidad en las dos ocasiones mencionadas.
Ahora, con el cambio en la normativa de la FIFA, que ya no prohíbe que un partido de liga se juegue fuera del territorio nacional, LaLiga podría celebrar su primer partido oficial en el extranjero si Tebas, como vicepresidente de la RFEF, logra convencer al presidente Rafael Louzán y si UEFA y FIFA no ponen objeciones. Esto supondría un hito histórico para la competición española.

