Pia Sundhage, seleccionadora de la selección suiza femenina de fútbol, reconoció este jueves que para vencer a España en los cuartos de final de la Eurocopa que se disputa en Suiza necesitarán algo de suerte. Sin embargo, también subrayó que la fortuna no basta con esperarla, sino que hay que buscarla y aprovechar la velocidad en las oportunidades ofensivas frente a las actuales campeonas del mundo.
Un duelo clave en la Eurocopa
La entrenadora sueca, de 65 años, calificó este enfrentamiento como «el más importante» para su equipo. «Diría que este es el mayor partido o el más importante, y lo digo porque vamos a jugar contra las campeonas del mundo en unos cuartos de final y en casa. Creo que es el momento con mayúsculas», explicó en la previa del partido.
La importancia de tres palabras
Sundhage destacó tres conceptos clave que definen la magnitud del encuentro: «campeonas», «España» y «cuartos de final». «Son campeonas, sólo esa palabra ya lo dice todo. Y después está España, todo el mundo habla de cómo está jugando España y hay jugadoras muy buenas. Y después cuartos de final. Creo que esas tres cosas juntas hacen que haya que aprovechar el momento», declaró.
La estrategia y la mentalidad del equipo suizo
Sobre cómo espera que juegue España, Sundhage cree que su rival mantendrá la posesión del balón. «Como jugadora quieres jugar, pero la cuestión es ser pacientes y estar juntas, estar unidas. Esa sensación de unidad, no importa si es atrás, en medio o delante, las jugadoras tienen que estar conectadas», señaló.
Además, resaltó la velocidad de sus jugadoras como arma para los contraataques: «Saben que tenemos velocidad y seguramente habrá contraataques, pero si el pase es preciso, tenemos jugadoras rápidas. Y cuando creamos oportunidades, tenemos que aprovechar esa velocidad. Además, bueno, jugando donde jugaremos mañana, pues eso podría ser la guinda del pastel a la hora de marcar goles».
Gestión de la presión y motivación de la afición
Sundhage admitió que el equipo ha aprendido a manejar la presión de un torneo tan exigente. «La presión viene ahora de dentro. Hemos estado entrenando hace un rato y decíamos que esto es mucho mejor que hace un par de semanas. Y creo que en parte es porque hemos podido gestionar la presión, porque efectivamente ha habido mucha», reconoció.
Respecto al apoyo del público, la seleccionadora remarcó la importancia de la afición: «Si ves un partido con 1000 personas o con 35.000 es muy distinto, por supuesto. Y creo que el fútbol femenino se lo merece. Es algo especial y creo que es importante. Para antes, pero también para después porque durante el partido, estás jugando, estás metida en el partido, pero antes y después significa mucho tener esos seguidores».
La fuerza de las historias compartidas
Finalmente, Sundhage habló sobre cómo el equipo se conecta a través de historias que les inspiran y fortalecen. Recordaron, por ejemplo, el triunfo de Suiza sobre España (0-1) en la fase de grupos del Mundial masculino de Sudáfrica 2010, un torneo que España terminó conquistando. «Hemos intentado compartir historias porque de eso va la vida, incluso en nuestra burbuja aquí, y hemos hablado de cosas que han ocurrido en el pasado. Hay historias que nos gustaría que se repitieran, así que compartir historias nos hace estar juntas y además nos aporta energía y nos hace verlo posible», concluyó.

