La selección de México se coronó campeona de la Copa Oro por segundo año consecutivo este domingo, tras imponerse 1-2 a Estados Unidos en una final vibrante disputada en el estadio NRG de Texas, ante más de 72.000 espectadores. El equipo dirigido por Javier Aguirre logró remontar el gol inicial del combinado estadounidense, entrenado por Mauricio Pochettino, gracias a los tantos de Raúl Jiménez y Edson Álvarez.
Una final llena de emociones en Texas
La final comenzó con un tempranero gol de cabeza a los cuatro minutos, obra del central estadounidense Chris Richards, que puso en ventaja al «USA Team». Sin embargo, esta ventaja no alteró el planteamiento del «Tri», que mantuvo la posesión y dominó el juego durante gran parte de la primera mitad, sometiendo a su rival y limitando sus salidas de balón.
La remontada de México
Tras varios intentos, México logró igualar el marcador gracias a un potente y preciso disparo de Raúl Jiménez, que mandó el balón a la escuadra, imposible de detener para el portero Feeser, quien previamente había intervenido en algunas ocasiones. Antes del descanso, Estados Unidos tuvo la oportunidad de volver a ponerse por delante tras un error defensivo mexicano, pero el guardameta Luis Malagón respondió con una gran intervención en un mano a mano, manteniendo el empate 1-1 al descanso.
El gol decisivo y la celebración mexicana
En los últimos minutos del encuentro, un centro de Vega fue desviado por el defensor Johan Vásquez, dejando el balón suelto para que Edson Álvarez, capitán del equipo mexicano, rematara y anotara el gol definitivo, que fue confirmado tras la revisión del VAR. Así, México consiguió derrotar a Estados Unidos en territorio norteamericano por primera vez desde 2019.
Con esta victoria, México suma su 13ª Copa Oro, consolidándose como la selección con más títulos en la historia del torneo y brindando una gran alegría a su numerosa afición, que superó en número a los seguidores estadounidenses presentes en las gradas del estadio.

