El entrenador del Villarreal, Marcelino García Toral, mostró una profunda insatisfacción tras la inesperada derrota de su equipo por 1-0 frente al Pafos en Chipre, un resultado que complica sus opciones en la fase de grupos de la Liga de Campeones. El técnico lamentó el rendimiento ofrecido y pidió disculpas por el «espectáculo» que mostraron en el campo.
Crítica por un partido por debajo de las expectativas
En su análisis después del encuentro, Marcelino señaló la falta de respeto hacia el rival y la ausencia de humildad como factores clave para el pobre desempeño. «Si no haces lo que debes y respetas al rival, y eres humilde, pues te puede pasar esto. No hemos hecho casi nada de lo que hemos planteado», explicó en declaraciones a Movistar Plus recogidas por Europa Press.
Falta de intensidad y errores que costaron caro
El técnico subrayó que su equipo no demostró la intensidad, ritmo, energía ni ambición que suelen caracterizar su juego. «Hemos demostrado comodidad en el juego, siendo planos, previsibles, lentos, y luego cuando eso sucede y no metes gol estás expuesto a que el rival aproveche una», comentó. Según Marcelino, generaron muy pocas ocasiones claras y no supieron aprovechar las que tuvieron.
Un gol encajado por falta de concentración
Marcelino también lamentó la acción que terminó en el único gol del partido, señalando que fue producto de una «acción poco intensa» y una desatención que no esperaba en una competición de la Champions League. «De vez en cuando ocurre una desatención de estas, pensaba que en la Champions no nos iba a ocurrir, por lo que significa la competición, pero nos ocurrió hoy. Hay que asumir que no hemos estado a la altura», afirmó, pidiendo perdón al club, a la afición y a todos los seguidores.
Reflexión final y mirada a los próximos partidos
Para Marcelino, la explicación reside en la falta de ambición e intensidad durante los momentos clave. «Si estamos intensos y con ambición esas dos ocasiones no las fallamos (a los diez minutos). Contra el City o la Juve no hubiésemos perdido esas ocasiones», señaló. El entrenador reconoció que, a pesar de que el rival era teóricamente inferior, el resultado refleja una realidad dura. «Nos quedan cuatro partidos, ahora no podemos pensar en eso. Nos hemos engañado a nosotros mismos. Hoy lo normal era perder», concluyó.

