La FIFA ha tomado la decisión de ofrecer entradas más asequibles para la Copa Mundial masculina de 2026, que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México durante el próximo verano. Esta medida llega después de que surgieran protestas la semana pasada por los elevados precios de las entradas.
Entradas más económicas para la final en Nueva Jersey
Los aficionados que forman parte de clubes de viaje de las selecciones nacionales y programas de fidelidad se sorprendieron al descubrir que las entradas más baratas para la final, prevista para julio en Nueva Jersey, superaban los 4.000 dólares. Ante esta situación, la FIFA anunció este martes que el 10% de la asignación destinada a las asociaciones miembro participantes para cada partido, incluida la final, tendrá un precio de 60 dólares.
Reuniones clave en Doha y respuesta a las críticas
La decisión se tomó tras varias reuniones en Doha, Catar, donde las federaciones nacionales manifestaron su preocupación por el sistema de precios vigente. La FIFA había recibido duras críticas por parte de los aficionados; Football Supporters Europe llegó a calificar la política de precios como una «traición monumental» y pidió la paralización del proceso de venta. La asignación para las asociaciones miembro equivale a un 8% de la capacidad del estadio por país y partido.
Demanda récord y declaraciones de la FIFA
Un dirigente de la FIFA explicó a la agencia dpa que la demanda de entradas se ha disparado, con más de 20 millones de solicitudes en la última fase. «Hemos escuchado los comentarios y esta nueva categoría es lo correcto», afirmó. Añadió que las asociaciones deberán decidir quién recibe estas entradas a precio reducido y destacó que, debido a que el torneo tendrá lugar en Estados Unidos, existe un mercado único que permite la reventa en plataformas secundarias, lo que incrementa aún más la demanda.
Preocupaciones sobre la accesibilidad para aficionados con discapacidad
Junto con su Red de Aficionados por la Discapacidad y la Inclusión, Football Supporters Europe había enviado previamente una carta al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para condenar una política que, según denunciaron, impide a los aficionados discapacitados acceder a las entradas de precio más bajo y se desvía drásticamente de las prácticas habituales en eventos de esta magnitud.

