El presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), José Manuel Rodríguez Uribes, mantiene un optimismo firme respecto a que España sea la sede de la final del Mundial de Fútbol 2030. Según sus palabras, el protagonismo de España en la candidatura es «claramente mayor». Además, defendió su implicación desde el inicio en la polémica generada por el partido de LaLiga en Miami.
España, favorita para albergar la final del Mundial 2030
Durante su intervención en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes del Congreso de los Diputados, Uribes afirmó: «La final, yo lo he dicho 80 veces, quiero que sea en España». Sin embargo, aclaró que la decisión final corresponde a la FIFA, que según le han comunicado, la tomará en 2029. «¿Cuál es el país de los tres que está en una situación de protagonismo mayor? Claramente España», subrayó.
Infraestructuras y seguridad, puntos clave de la candidatura española
El presidente del CSD recordó que España cuenta con el mayor número de sedes para el Mundial y destacó otros aspectos fundamentales para la organización, como la calidad de sus infraestructuras y una seguridad ciudadana que, a juicio de Uribes, es apreciada más favorablemente en el extranjero que en el propio país. «Vamos a defenderlo, por supuesto que sí», enfatizó.
En cuanto a los estadios, señaló que el Santiago Bernabéu sería un lugar ideal para la final, y destacó que el interés es compartido incluso por el FC Barcelona, lo que evidencia la repercusión positiva que tiene la candidatura española. Actualmente, el CSD mantiene una vigilancia constante sobre aspectos relevantes del evento a través de la Comisión Interministerial creada para tal fin, que próximamente constituirá sus grupos de trabajo.
Defensa de todas las sedes españolas y apoyo especial a Canarias
Uribes insistió en que desde un principio ha defendido que todas las ciudades españolas interesadas en ser sedes formen parte del Mundial, mencionando explícitamente a Vigo y Valencia. Reconoció que existen incertidumbres, ya que alguna ciudad podría renunciar, como sucedió recientemente con Málaga.
Sobre la financiación, aclaró que el CSD no ha financiado ningún estadio, pero que actualmente hay 12 sedes españolas que desean participar en el Mundial. En este sentido, destacó el apoyo especial al Estadio Gran Canaria en Las Palmas, por su importancia en la representación de la insularidad española en la Copa del Mundo.
Un Mundial que une tres países y culturas
«Tenemos un Mundial, que algo quiere decir. En España se confía», afirmó Uribes, recordando además que España organizará el torneo junto a Portugal y Marruecos. Este hecho representa la colaboración entre dos continentes, diferentes culturas y la oportunidad de proyectar la diversidad cultural e histórica compartida entre estos pueblos y estados vecinos.
Supervisión y estabilidad en la RFEF
El presidente del CSD también se refirió a la Comisión de Supervisión creada por el Consejo para tutelar a una Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que en ese momento no tenía presidente y mostraba cierta inestabilidad. En ese proceso, Uribes fue objeto de críticas desde la derecha política por exigir que la RFEF mantuviera comportamientos adecuados y que el presidente electo cumpliera con criterios de elegibilidad, sin condenas pendientes.
«Esa comisión intentó ayudar y ayudamos en todo lo que se dejó dentro de la ley», afirmó con contundencia, defendiendo el papel del Consejo en asegurar la transparencia y legalidad en la gestión federativa.
Intervención desde el primer momento en la polémica del partido de Miami
Respecto al encuentro de LaLiga celebrado en Miami, Uribes no ocultó que tuvo «alguna discrepancia concreta» con Javier Tebas, presidente de LaLiga. Desmintió las afirmaciones que indicaban que no había intervenido en el tema: «Intervine desde el minuto uno y lo he vuelto a hacer ahora diciendo que no me gusta que se saquen los eventos deportivos de España».
Explicó que cuando un club afectado, como el Real Madrid, interpone un recurso de alzada, debe guardar silencio para no influir en el procedimiento, tal y como hizo en el caso de Dani Olmo. Sin embargo, reconoció que antes de resolverse oficialmente, el promotor del partido decidió que no era razonable continuar con el evento.
Uribes manifestó estar completamente de acuerdo con el comisario europeo en que la organización del partido sin consenso, normas adecuadas ni transparencia, y con la oposición de los futbolistas, «no era razonable».
El diálogo como base fundamental en la gestión deportiva
El presidente del CSD resaltó que su gestión se basa en el diálogo y el acuerdo, ejemplos claros son su relación con Rafael Louzán, actual presidente de la RFEF. Aunque inicialmente tuvo discrepancias con Louzán por una condena que pesaba sobre él, tras su absolución por parte del Tribunal Supremo, Uribes le brindó su apoyo y colaboración.
Situación actual del fútbol femenino
Sobre las críticas del Partido Popular respecto al estado del fútbol femenino, Uribes fue tajante. Comentó que las jugadoras con las que ha hablado, incluso aquellas retiradas hace 10 o 15 años, agradecen el compromiso que el CSD ha mostrado hacia el fútbol femenino. «No sé con qué deportistas habla el portavoz del Grupo Parlamentario Popular», concluyó.

