Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, ha dejado claro su postura en contra de los vetos a deportistas por conflictos bélicos como los que actualmente afectan a Ucrania y Gaza. En una entrevista concedida al portal ‘Politico’ y publicada este miércoles, Ceferin mostró su rechazo a la idea de castigar a los atletas por decisiones políticas ajenas a ellos, al tiempo que criticó la falta de reacción de los políticos ante la tragedia que vive el territorio palestino, en contraste con la respuesta ante la invasión rusa.
Ceferin rechaza los vetos a deportistas y lamenta la pasividad política
«Lo que está sucediendo con los civiles allí me duele, es imposible ver estas cosas ya», expresó el dirigente esloveno. Señaló que expulsar a los deportistas no es una solución efectiva, ya que ellos poco pueden hacer para influir en las decisiones de sus gobiernos en medio de un conflicto bélico. En este sentido, recordó que las sanciones deportivas aplicadas contra Rusia no lograron detener la guerra en Ucrania.
«Con la situación en Rusia y Ucrania hubo una presión política muy fuerte al principio, pero ahora la presión viene más de la sociedad civil que de los políticos, quienes suelen ser muy pragmáticos cuando se trata de guerras y víctimas», añadió Ceferin, reafirmando su posición contraria a la exclusión de jugadores de competiciones internacionales.
Críticas a la reacción política ante los conflictos
El presidente de la UEFA lamentó la desproporcionada e inmediata reacción política tras el inicio de la guerra en Ucrania, pero también la escasa respuesta actual ante la crisis en Gaza. «No puedo entender cómo un político que tiene el poder para detener la masacre puede irse a dormir viendo a niños y civiles muertos», afirmó, dejando claro que no espera que el fútbol sea la solución a estos problemas, sino que la responsabilidad recae en los líderes políticos.
Lecciones del pasado: el veto a Yugoslavia en la Eurocopa de 1992
Ceferin también recordó la experiencia con la Guerra de los Balcanes y la exclusión de Yugoslavia de la Eurocopa en 1992. Citando a Dejan Savicevic, actual presidente de la Federación de Fútbol de Montenegro, indicó que los jugadores estaban en contra del régimen de Slobodan Milosevic, pero las sanciones políticas provocaron un profundo resentimiento hacia Occidente que perdura hasta hoy. Para Ceferin, el deporte debe ser un puente y no una herramienta para castigar a los deportistas.
Posición de la UEFA sobre mensajes en la Supercopa de Europa
Respecto a la pancarta desplegada antes de la final de la Supercopa de Europa con el lema «Dejad de matar niños, dejad de matar civiles», Ceferin afirmó que la UEFA no vive «en otro planeta» y criticó a quienes consideraron ese mensaje como político. «No nos metemos en política, pero no vamos a justificar nunca el asesinato de niños o civiles en cualquier parte del mundo», aseguró.
El dirigente comentó que recibieron cartas de grupos extremistas israelíes acusándolos de antisemitismo y de organizaciones propalestinas que les reprochaban «lavarse las manos». Sin embargo, destacó que, ante situaciones tan terribles que le quitan el sueño, la UEFA escogió actuar y hacer lo correcto.
El Mundial de Clubes y la expansión del fútbol europeo
En otro ámbito, Ceferin se mostró tranquilo ante la reciente puesta en marcha por parte de la FIFA del Mundial de Clubes, un torneo que, según él, nunca ha inquietado a la UEFA. Reconoció que esta competición fue impulsada principalmente por motivos económicos y que la organización europea está de acuerdo con su celebración cada cuatro años, aunque no comparte la idea de hacerlo bienal.
«Lo más problemático es la fatiga que sufren los jugadores tras una temporada agotadora, y luego deben disputar un torneo de cinco semanas. Es mucho para ellos, especialmente con el calendario que incluye Mundiales, Eurocopas y otras competiciones», explicó.
La disputa por llevar partidos fuera de Europa
Sobre la intención de LaLiga de disputar partidos en Estados Unidos, Ceferin admitió que la UEFA tiene poco margen para intervenir si la federación española lo permite. Sin embargo, advirtió que este tema deberá ser objeto de un debate profundo en el futuro, ya que, a su juicio, el fútbol europeo debería disputarse en Europa para que los aficionados puedan disfrutarlo en sus propias ciudades.
«Si es una excepción y hay motivos justificados, está bien, pero como norma general, los equipos europeos deberían jugar en Europa donde está su afición», afirmó Ceferin, quien añadió que la UEFA no contempla por ahora organizar competiciones fuera del continente.
Ningún contacto con promotores de la Superliga
Finalmente, Ceferin desmintió que la UEFA haya mantenido conversaciones con los promotores de la Superliga, como afirmó Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, en julio pasado. Aseguró que tanto el Barça como el Real Madrid, principal impulsor de aquel proyecto, «siempre serán bienvenidos en la familia del fútbol europeo, donde han pertenecido históricamente».

