El dispositivo de seguridad para la última etapa de la Vuelta Ciclista a España, que este domingo concluirá en Madrid, se ha incrementado notablemente respecto a años anteriores. Así lo ha confirmado Inma Sanz, portavoz, delegada de Seguridad y Emergencias y vicealcaldesa, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno. Además, ha insistido en la necesidad de que el delegado del Gobierno, Francisco Martín, actúe con contundencia frente a posibles incidentes relacionados con las protestas pro palestinas que se prevén como telón de fondo.
Un despliegue de seguridad sin precedentes para la última etapa
Este jueves se está llevando a cabo una nueva reunión entre la Policía Nacional y la Policía Municipal, según ha informado Sanz, quien ha destacado el esfuerzo realizado por el Ayuntamiento de Madrid. El operativo municipal contará con cerca de mil efectivos en total, incluyendo aproximadamente 800 agentes de la Policía Municipal, un centenar de agentes de Movilidad y un despliegue de Samur-Protección Civil que supera el de ediciones anteriores.
La etapa de este año tiene un recorrido en Madrid de aproximadamente 40 kilómetros y, aunque es similar a la del año 2022, el número de agentes desplegados se ha duplicado. En 2022, la Policía Municipal contó con alrededor de 400 efectivos; inicialmente, para esta edición se esperaba un dispositivo de unos 500 agentes, pero finalmente se ha reforzado considerablemente.
Refuerzos especiales y colaboración entre administraciones
Inma Sanz ha subrayado que este refuerzo extraordinario incluye también un despliegue intensivo de las Unidades Centrales de Seguridad, que serán mucho más numerosas que en años anteriores. Sin embargo, ha recordado que la competencia en materia de seguridad ciudadana y orden público recae en la Delegación del Gobierno y el Ministerio del Interior.
Por ello, el Ayuntamiento exige que se garantice la seguridad tanto de los ciclistas y su integridad física, como de todas las personas que asistan a este evento deportivo, que tradicionalmente marca el final de la Vuelta Ciclista a España en Madrid.
Respeto a las protestas pacíficas y rechazo a la violencia
El equipo de Gobierno madrileño ha reiterado su respeto a las manifestaciones pacíficas que puedan surgir durante la jornada, pero insistirá en que se actúe con firmeza ante cualquier acto violento o delito que pueda producirse. Inma Sanz ha recordado que es ilegal impedir la celebración del evento deportivo, así como poner en riesgo la vida o integridad física de los corredores.
Desde Cibeles se solicitará a la Delegación del Gobierno que garantice la seguridad y preserve la buena imagen de Madrid durante el cierre de la Vuelta, asegurando que no se toleren actos violentos ni boicots a la competición, ni hostigamiento hacia deportistas por pertenecer a cualquier equipo.
Críticas a la falta de contundencia del delegado del Gobierno
La vicealcaldesa ha valorado positivamente la coordinación técnica entre cuerpos policiales, aunque ha expresado cierto escepticismo sobre la influencia de las decisiones políticas en el trabajo operativo. En sus palabras, la actitud del delegado del Gobierno, Francisco Martín, no ha sido “excesivamente contundente”, limitándose a dirigirse al alcalde de Madrid con el mismo tono de siempre.
Apoyo del alcalde y llamado a la colaboración
Por su parte, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ha destacado desde la Asamblea de Madrid la total colaboración del Ayuntamiento con la Delegación del Gobierno, poniendo a su disposición todos los medios requeridos para prevenir cualquier incidente durante la Vuelta a España.
Almeida ha reafirmado el respeto por las protestas pacíficas, consideradas legítimas, y ha subrayado que no deben ser perseguidas ni reprimidas, para evitar que se generen disturbios que pongan en riesgo la integridad de corredores y espectadores.
Finalmente, el alcalde ha expresado su confianza en el dispositivo de seguridad y en que la Delegación del Gobierno actuará adecuadamente tanto para prevenir posibles altercados como para perseguir a aquellos que intenten reventar violentamente el cierre de esta emblemática carrera ciclista.

