Este domingo, Mathieu van der Poel, ciclista neerlandés del equipo Alpecin-Deceuninck, se impuso en la segunda etapa del 112º Tour de Francia masculino. La jornada, que cubrió 209,1 kilómetros desde Lauwin-Planque hasta Boulogne-sur-Mer, culminó con un sprint donde Van der Poel superó al esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates-XRG), firmando un tiempo de 4 horas, 45 minutos y 41 segundos.
Una fuga temprana con protagonismo internacional
Con un perfil de media montaña, la etapa arrancó con 182 corredores en la línea de salida. Pronto, el kazajo Yevgeni Fedorov (XDS-Astana) se escapó en solitario, siendo acompañado en el kilómetro 4 por el francés Bruno Armirail (Decathlon-AG2R La Mondiale), el belga Brent van Moer (Lotto) y el noruego Andreas Leknessund (Uno-X Mobility).
A pesar de la lluvia y de la presión de los equipos Intermarché-Wanty y Alpecin-Deceuninck que lideraban el pelotón, la fuga logró consolidarse, manteniendo una ventaja superior a los dos minutos durante gran parte de la jornada. Incluso un pinchazo de Leknessund no alteró el buen ritmo de estos corredores en cabeza.
Momentos críticos y caídas en el pelotón
En el kilómetro 104,3, en la Côte de Cavron-Saint-Martin (de cuarta categoría), Leknessund fue el primero en coronar, con una ventaja de 2 minutos y 50 segundos frente al pelotón. Sin embargo, la parte trasera del grupo vivió momentos tensos con la caída simultánea de varios ciclistas: los belgas Lennert van Eetvelt (Lotto) y Victor Campenaerts (Visma-Lease a Bike), el inglés Fred Wright (Bahrain-Victorious) y el irlandés Eddie Dunbar (Jayco AlUla).
Tras recuperarse, estos corredores y otros afectados retomaron la marcha en un ambiente nervioso, mientras que el sol comenzó a asomar y la ventaja de los fugitivos comenzó a reducirse gradualmente. Finalmente, a 52 kilómetros de la meta, tras pasar por Énocq (kilómetro 154,6), la escapada fue neutralizada. En ese punto, se vivió un episodio tenso entre Jonathan Milan (Lidl-Trek) y Biniam Girmay (Intermarché-Wanty).
La batalla final con viento lateral y escaladas decisivas
El viento de costado hizo su aparición, aunque sin la peligrosidad del día anterior en la zona metropolitana de Lille. En ese momento comenzó la subida a la Côte du Haut Pichot (tercera categoría, kilómetro 179,3), donde el belga Tim Wellens (UAE Team Emirates-XRG) impuso el ritmo para proteger a su líder, Tadej Pogacar.
En los últimos 20 kilómetros, el equipo INEOS Grenadiers se sumó al grupo delantero, seguido por EF Education-EasyPost y Groupama-FDJ, que también buscaron posiciones de vanguardia para afrontar la Côte de Saint-Étienne-au-Mont (tercera categoría), situada a menos de 10 kilómetros para el final.
El remate de los favoritos y el sprint final
Los principales favoritos de esta ‘Grande Boucle’ se situaron al frente, con el estadounidense Matteo Jorgenson (Visma-Lease a Bike) aumentando el ritmo. En la bajada del último puerto, mantuvieron vigilancia estrecha sobre sus rivales y lograron abrir una pequeña brecha respecto al belga Jasper Philipsen (Alpecin-Deceuninck), quien llevaba el maillot amarillo como líder provisional de la clasificación general.
El danés Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike) lanzó un ataque que fue respondido rápidamente tanto por Remco Evenepoel (Soudal Quick-Step) como por Pogacar. En medio de esta intensa lucha, el francés Kévin Vauquelin (Arkéa-B&B Hotels) intentó una escapada para buscar la victoria, pero no pudo mantener el esfuerzo.
Finalmente, el sprint decisivo favoreció a Mathieu van der Poel, quien se adjudicó el triunfo en esta segunda etapa del Tour de Francia, consolidando así su protagonismo en la carrera.

