El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha reafirmado su postura de excluir a Israel de competiciones deportivas internacionales, alineándose con la posición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esta declaración llega en el contexto del próximo Tour de Francia de 2026, cuya salida estará situada en Barcelona, y ante los llamados de Israel a boicotear grandes eventos en la ciudad catalana.
Collboni mantiene firme la exclusión de Israel en eventos deportivos
En una entrevista concedida a la Cadena Ser y recogida por Europa Press, Collboni subrayó que la postura de Barcelona es inamovible: «No vamos a cambiar nuestra posición, es firme y la vamos a llevar hasta el final». En concreto, señaló que «no se le debería permitir a Israel participar en las competiciones internacionales», refiriéndose a la participación de equipos israelíes en la competencia ciclista que partirá desde la ciudad en 2026.
Apoyo democrático y compromiso con los derechos humanos
El alcalde destacó que esta posición ha sido adoptada por una amplia mayoría en el consistorio y que la ciudad mantiene una «posición firme» pese a los intentos de Israel de boicotear grandes acontecimientos en Barcelona. «Barcelona debe estar donde siempre ha estado, que es al lado de la democracia y los derechos humanos», afirmó.
Collboni también subrayó su solidaridad con el pueblo palestino, denunciando «una atrocidad que se está retransmitiendo en directo, un genocidio, aunque todavía no se haya tipificado formalmente por ningún tribunal».
Barcelona, una ciudad con sensibilidad histórica hacia la dignidad humana
El alcalde recordó que Barcelona ha tenido históricamente una «especial sensibilidad» hacia causas que defienden la dignidad humana. En este sentido, reiteró que el Ayuntamiento estará «en primera fila» en esta defensa, como ya lo hizo hace tres meses cuando decidió romper relaciones con las ciudades israelíes.
El peso internacional de Barcelona en causas humanitarias
Por último, Collboni valoró positivamente que la voz de Barcelona tenga repercusión global: «Cuando la ciudad de Barcelona habla, el mundo escucha». Por ello, insistió en la importancia de aprovechar «la buena reputación» de la ciudad para ponerla al servicio de causas humanitarias.

