El seleccionador nacional masculino de baloncesto, Sergio Scariolo, analizó la derrota de España ante Italia en el Eurobasket 2025, un partido cerrado que terminó 67-63 a favor del conjunto italiano. Lejos de mostrar desánimo, Scariolo afirmó que este resultado no es motivo para deprimirse, sino una oportunidad para construir y aprender de cara al próximo encuentro clave contra Grecia, que tendrá lugar este jueves.
Un partido ajustado y lleno de enseñanzas
En rueda de prensa tras el partido, Scariolo reconoció que la experiencia de Italia fue decisiva en un duelo muy igualado. «Fue un partido muy ajustado y quizás su experiencia marcó la diferencia, pero no es un partido para quedarse deprimido sino para construir porque luchamos contra un equipo de nivel alto y estuvimos muy cerca. Aunque cometimos errores, luchamos hasta el final», explicó el técnico italiano.
El seleccionador insistió en que, a pesar del revés, existe una enseñanza positiva para sus jugadores. «He dicho a los jugadores que no era un partido por el que salir deprimidos o destrozados, sí con un poco de rabia por no haber sabido concretar ese gran resultado que hemos tenido a tiro durante prácticamente todo el partido. Ahora, con toda normalidad, descansar, recuperar, ver el vídeo de lo que tenemos que mejorar y de cómo tenemos que prepararnos contra Grecia para intentar sacar otro plan de partido que pueda funcionar como el del inicio y poder implementarlo posiblemente a lo largo de 40 minutos», añadió.
Preparación para el duelo contra Grecia
Sobre el próximo partido ante Grecia, Scariolo dejó claro que no es el momento de pensar en las obligaciones o posibles escenarios que dependen de otros resultados, como el de Bosnia-Herzegovina contra Georgia. «Hoy no es el día, mañana miércoles empezaremos a revisar los vídeos y vamos a trabajar en ello. Ahora no es el momento de hablar del próximo partido», concluyó con firmeza.
Lecciones de un final apretado
El técnico lamentó un error decisivo en los últimos instantes del encuentro. Con España arriba por 62-63, forzaron un mal tiro italiano que terminó en un rebote ofensivo capturado por el base Spissu, el jugador más pequeño de la cancha. «Tuvo la viveza de capturar ese rebote ofensivo y de cobrar una falta. Si cogemos ese rebote, posiblemente el partido podría haber ido en nuestra dirección y ahí se paró un poco la inercia que habíamos recuperado», reconoció Scariolo.
Dificultades en la pintura y superioridad rival
El entrenador destacó especialmente el daño que causaron los jugadores Niang y Diouf en la zona cercana al aro. «Nos han hecho mucho daño tanto Niang como Diouf en la ‘pintura’, los dos nos han hecho un auténtico destrozo contra defensa al hombre, contra zona, contra un marcaje u otro», subrayó, señalando la superioridad física y atlética que mostró Italia en esos momentos clave.
Sin influencia externa en el rendimiento
Finalmente, Scariolo descartó que la victoria de Bosnia-Herzegovina ante Grecia haya influido en el rendimiento de España durante el partido. «No influyó para nada, ni antes ni durante. Hemos jugado el partido según lo que habíamos preparado. También está el rival, que se endurece, está el nivel físico, y por supuesto el suyo es más alto en estos jugadores de gran fuerza y gran atletismo en la ‘pintura'», concluyó el seleccionador.

