Chus Mateo, el nuevo seleccionador nacional masculino de baloncesto, mostró este martes un entusiasmo palpable y afirmó que su única intención es transmitir «ilusión» ante el desafío que implica liderar al combinado nacional. El entrenador encara esta etapa «con determinación y valentía», convencido de que el equipo tiene «potencial suficiente para volver a vivir momentos muy felices».
Un nuevo reto lleno de ilusión
Durante su presentación oficial, el técnico madrileño señaló que los entrenadores españoles cuentan con cualidades excepcionales para asumir la responsabilidad de dirigir la selección. «Cualquier otro de los entrenadores españoles haría un muy buen papel», afirmó. Mateo se mostró muy ilusionado con su nuevo papel y aseguró conocer perfectamente lo que se espera de él, afrontando esta responsabilidad con mucha valentía, consciente de su dificultad.
Respeto por el legado y un sello propio
El seleccionador destacó su «talante dialogante» y expresó su intención de aportar un sello personal a la selección. Reconoció el trabajo de su antecesor, Sergio Scariolo, a quien calificó como «uno de los mejores entrenadores que puede haber hoy en día», y reconoció el legado extraordinario que dejó. Sin embargo, también quiso rendir homenaje a todos aquellos que hicieron historia y dieron pasos difíciles en el pasado del baloncesto español.
Compromiso con la afición y optimismo de cara al futuro
«Estoy absolutamente feliz y quiero mandar un mensaje de ilusión», manifestó Mateo, reiterando la confianza en el potencial del equipo para alcanzar nuevas alegrías deportivas. Además, se comprometió a trabajar codo con codo con la afición para llevar esa ilusión a los hogares de toda España. Con un espíritu decidido y valiente, aseguró que el objetivo es volver a entusiasmar a los seguidores del baloncesto nacional, mostrando un convencimiento absoluto de que «va a ir bien».

